Intentando cumplir con una meta: Leer cada uno de los siguientes libros.
El libro de Ana Frank ocupa el décimo lugar con 27 millones de copias vendidas (Fuente de10). De las dos imágenes solo he leído este y El Alquimista de Paolo Coelho.
¿Qué tengo que decir?, bien antes que nada aclararé la situación.
Al inicio del Diario esta niña, de nombre Ana Frank tiene 13 años. Ella es judía, hija de comerciantes alemanes, que, cuando las primeras persecuciones nazis, creyeron hallar en Holanda la salvación definitiva. Cuando, en julio de 1942 los Frank tuvieron que elegir entre dos decisiones: someterse al allanamiento de la Gestapo (fue la policía secreta oficial de la Alemania nazi) o esconderse costase lo que costase, de los dos términos de la alternativa prefirieron el segundo.
Básicamente, ¿que harías dentro de un refugio con ocho personas, donde la comida es a veces limitada, donde todos parecen llevarte la contracorriente?, bueno pues esta es la situación de esta “niña” (?), tal vez muchacha (¿mentalidad de mujer?).
Una relación no muy buena con su propia familia, ¿como pudo sobrevivir a tanta presión?, teniendo un confidente… Kitty.
“Querido Diario:” es una forma típica y clásica de empezar a escribir, pero el Diario se llama Kitty, el Diario es la amiga.. que bien saber de alguien que conoce todo sobre ti y nunca le dirá nada a nadie sobre lo que sabe de ti, de mi. Aquí un fragmento de lo que escribe Ana a Kitty.
Sábado, 20 de junio de 1942
Hace varios días que estoy sin escribir; necesitaba reflexionar, de una vez por todas, sobre lo que significa un Diario. Es para mí una sensación singular de expresar mis pensamientos, no sólo porque yo no he escrito nunca todavía, sino porque me parece que, más tarde, ni yo ni ningún otro se interesaría por las confidencias de una escolar de trece años. En fin , eso carece de importancia. Tengo ganas de escribir y aún más de sondear mi corazón sobre toda clase de cosas.
<<El papel es más paciente que los hombres.>> Este dicho´acudió a mi espíritu una día de ligera melancolía en que estaba aburriéndome a más no poder, la cabeza apoyada en las manos, demasiado disgustada para decidirme a salir o a quedarme en casa. Sí , en efecto, el papel es paciente, y, como presumo que nadie se preocupará de este cuaderno encartonado dignamente titulado Diario, no tengo ninguna intención de dejarlo nunca leer, a menos que encuentre en mi vida el Amigo o la Amiga a quien enseñárselo. Heme aquí llegada al punto de partida, a la idea de comenzar un Diario: yo no tengo amiga.
A fin de ser más clara, me explicaré mejor. Nadie podrá creer que una muchachita de trece años se encuentre sola en el mundo. Desde luego, no es totalmente exacto: tengo padres a quienes quiero mucho y una hermana de dieciséis años; tengo admiradores en abundancia que me siguen con la mirada, mientras que los que, en clase, están mal situados para verme, tratan de asir mi imagen con ayuda de un espejito de bolsillo. Tengo familia, amables tíos y tías, un hogar agradable. No. No me falta nada aparentemente, salvo la Amiga. Con mis camaradas, sólo puedo divertirme y nada más. Nunca llego a hablar con ellos más que de vulgaridades, inclusive con una de mis amigas, porque nos es imposible hacernos más íntimas; ahí está la dificultad. Esa falta de confianza es quizá mi verdadero defecto. De cualquier modo, me encuentro ante un hecho cumplido, y es bastante lastimoso no poder ignorarlo.
De ahí la razón de este Diario. A fin de evocar mejor la imagen que me forjo una amiga largamente esperada, no quiero limitarme a simples hechos, como tantos hacen, sino que deseo que este Diario personifique a la Amiga. Y esta amiga se llamará Kitty […]
Realmente ¿quien mejor que la misma Ana para escribir lo que siente?
Pero se me hace tan maravilloso la forma en la que escribe, puedo jurar que no hay ninguna joven de 13, 14 o 15 años que pueda escribir como Ana. Aunque la educación de ese tiempo no se compara con el de ahora, de hecho son muchas las cosas incomparables.
Algo que analizaba de un comentario que le hicieron al libro es que, tal vez Ana haya tenido baja autoestima, yo opino… que de hecho era algo muy abstracto, como que, sí, sí tenía baja autoestima, pero se remediaba ella sola, no sé si eso bueno.
Algo peor es como puede una joven…digo es como un cachorrito que muere por jugar y en lugar de eso se encuentra en una jaula. Yo no sé lo que haría. Al poco, un poquitito peor es enamorarte en ese instante de represión. Eso la paso a Ana. Se enamora de la persona que de primera impresión le causo repulsión.
Odio cuando pasa eso, es como que tu misma mente te contradice, no la quiero y la terminas queriendo, ¿hay algún otro troll más troll?
En fin Ana mencionaba mucho el vínculo extraño que existe entre el cerebro y el corazón, eso nadie lo ha podido explicar. Tal vez el amor al igual que la materia no se crea ni se destruye solo se transforma. Si lo piensas tiene sentido, si alguien se decepciona en el amor, ese amor no se destruye… ese amor se desvía, terminamos amando el odio, amando la destrucción, ese amor al amor se transforma a amor al odio.
Lo que me queda decir es que esta chiquilla fue lista, SPOILER: es un lastima que no haya sobrevivido. Ella amaba la naturaleza, al final, como todos, llego a formar parte de ella. Los invito a que lean el Diario de esta joven, Ana Frank.
Gracias, muy buen día.
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