martes, 18 de junio de 2013

Pero no lo dije… Pero no lo hice

Realmente no se como empezar esta entrada, pero creo que lo empezaré así:

Hace unos días esta fue una conversación incómoda pero conmovedora entre mi hermana y yo:

Estaba un ventilador en el suelo, sin su protector frontal, así que las aspas estaban al alcance. Empecé a meter mi pie en las aspas, no dolían porque eran de plástico, la verdad todo era común hasta que mi hermana me dijo.

-Cuando éramos niños pensé que eras grande y fuerte por meter tus manos en las aspas del ventilador.

-¿Si?- Le dije de un manera extraña, ya que nunca me esperaba ese comentario.

-Si, pero… nunca te lo dije.

Voy admitir que los piquetes en el pecho son inevitables en estos casos… me acabo de dar cuenta, aunque no me agrade, tengo un maldito corazón de pollo.

La verdad no sé como habría sido si cuando éramos pequeños, mi hermana hubiera dicho eso. Confieso que nuestra relación de “hermanos”, no es la mejor comparado con otras relaciones. Supongo que para muchos es normal que la relación entre hermanos sea algo conflictivo.

A lo que quiero llegar es que pues, no la juzgo ¿Como puedo pedirle que diga lo que piensa si yo no lo hago?… recuerdo que en la biblia viene un pasaje que dice:

“¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: “Hermano, deja que te saque la paja de tu ojo”, tú que no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano” (Lucas 6, 41-42)

La verdad ese pasaje (como toda la Biblia) tiene gran razón. Siendo realista, si mi hermana me hubiera dicho eso, cuando era un mocoso metiendo las manitas en las aspas de un “peligroso ventilador que podía mutilarme”, no le habría dado importancia. Hoy como aprecio que mi hermana por lo menos me lo dijo, tal vez antes no lo hubiera apreciado tanto como ahora.

A la mera hora, uno nunca va a decir lo que piensa por los siguientes motivos:

1.- La pelea en nuestra cabeza, entre esa voz que nos dice que no lo hagamos y nosotros que queremos hacerlo, pero terminamos convencidos a lo contrario. En mi cabeza esta voz es aguda, suena algo amigable… pero sé que es una bestia que no me deja ser.

2.-¿Qué dirán? A veces esta voz te dice esto, a veces no… sino que eres tu quien se preocupa demasiado en las opiniones ajenas de las que les importa un bledo tu vida (mi vida)

El dilema de mi vida ha sido que esta “vocecita” se hace escuchar cada vez más fuerte, aunque ya no lo tomo en cuenta tanto como antes, me sigue enfadando.

Pero, ¿porqué no hacer lo queremos? Si logras vencer el uno y dos, mereces un gran aplauso Thumbs up

Solo recuerda que tu libertad termina donde la libertad del otro empieza.

RANDOM: En una serie de Golden Boy trasmitida en el canal de Warner, escuche algo parecido a esto, la serie no la he visto así que no se quienes son los personajes que envuelven el dialogo que realmente me puso a pensar:

-Mi mente tiene a dos perros en constante lucha, uno es el del bien y el otro del mal… ¿cuál ganará?

-El que alimentes más

Fue algo así.

Creo que a lo que quiero llegar es que yo y tu debemos empezar a manifestar las grandes holas de sentimientos que son reprimidas en una gran pared de acero, que parece ser inquebrantable. Estúpida pared, lo peor del caso es que nosotros la reforzamos. Nuestro “yo” está tan cómodo con el estatus quo, tiene miedo al cambio.. la vocecita tiene miedo al cambio, al final resulta ser que es vocecita, retumba más e influye de manera más grande de lo que pensamos.

Confieso que siempre quise decir o hacer:

  • Quise decirle lo bello de sus ojos
  • Quise decir que ya no quería comer más y que estaba satisfecho
  • Que no estaba de acuerdo
  • Que no me agradas
  • Que me gustas y quiero saber que piensas acerca de eso
  • Quise retar algunas maestros
  • Quise expresar odio
  • Quise expresar amor
  • Sí quería abrazarte
  • No, no estoy bien
  • Abrázame
  • TE ODIO
  • Quise golpearte

Muchas cosas más que algunas tal vez fueron buena idea reprimir, pero siempre es mejor expresar lo que sentimos, recordando que la línea entre libertad y libertinaje es muy delgada.

¡Les deseo lo mejor EGOÍSTAS! en el fondo todos tenemos ese EGO. Que Dios los bendiga.

 

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